La huella del Nobel en Luarca
La exposición «Ochoa y la ciencia en España» inició en la villa natal del bioquímico su itinerancia por la región
La exposición «Ochoa y la ciencia en España» inició su itinerancia por la región en la villa natal del premio Nobel. Luarca reúne, hasta el próximo 5 de mayo, material del legado del científico que se muestra en el Museo de las Ciencias de Valencia; de la colección de arte de Severo Ochoa y su esposa, Carmen Cobián, donada en 1986 al Ayuntamiento de Gijón, así como documentos del archivo del Centro de Biología Molecular.
Todo ello ha sido reunido en la exposición que organizaron la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales y el Principado, en colaboración con la Residencia de Estudiantes y con el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) con motivo de la celebración, el pasado año, del centenario del nacimiento del bioquímico luarqués. La muestra se exhibe en la sala municipal de exposiciones Álvaro Delgado.
Las notas que realizó en un cuaderno de laboratorio durante su estancia en el National Institute for Medical Research, en Londres, en 1933, y el manuscrito del discurso pronunciado por Severo Ochoa en la ceremonia de entrega del premio Nobel en Estocolmo, en 1959, recogidos en el archivo de Severo Ochoa del Museo de las Ciencias de Valencia, se muestran junto a la transcripción fonética del agradecimiento que hizo en sueco como colofón a su discurso en la entrega del Nobel.
La exposición, que recalará posteriormente en el palacio Conde de Toreno de Oviedo, en el Centro de Cultura Antiguo Instituto de Gijón, y en el centro municipal de arte y exposiciones El Arbolón de Avilés, se estructura en tres partes. La primera presenta sus años de formación, que se inician en el laboratorio de fisiología de la Junta para la Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas.
La segunda se centra en la concesión del premio Nobel, y la tercera está dedicada a su legado científico e institucional, y muestra a Ochoa formando a investigadores españoles en Nueva York y su interés por fomentar el desarrollo de la bioquímica y la biología molecular en España.
La muestra, cuya comisaria es la también bioquímica Margarita Salas, discípula de Ochoa, incluye aparatos utilizados por el Nobel luarqués en su tarea, como el primer espectrofotómetro, que mide la intensidad de la luz a distintas longitudes de onda, que utilizó en su laboratorio de Nueva York y que fue un préstamo de la American Philosophical Society.
De la colección donada al Ayuntamiento de Gijón se exponen dos obras de Salvador Dalí: «La doble hélice del ADN y la escalera de Jacob», de 1975, y «Un virus visto por Dalí», realizado para el VI Congreso europeo de bioquímica que se celebró en Madrid en 1969. También se puede contemplar una fotografía de Severo Ochoa, «La noche de la investigación», realizada por Alberto Schommer, que es de la colección del artista. Durante el espacio de tiempo en que permanece abierta la exposición se proyecta una entrevista realizada a Severo Ochoa el 13 de junio de 1976 por Joaquín Soler Serrano en TVE. Medio millar de personas ha contemplado la muestra, y el Ayuntamiento pretende que desde esta semana se organicen visitas de grupos de institutos de la zona occidental de Asturias.





