La romería de La Regalina ensalza en Cadavedo todo el espíritu de la asturianía
La parroquia de Cadavedo, en Valdés, apuntala un mes repleto de fiestas en el Occidente astur. Lo hace con la romería de la Regalina, que se celebra oficialmente desde 1933 gracias al padre Galo, si bien unos años antes el religioso ya había recuperado la tradición de homenajear a la Virgen de La Regalina.
Los festejos comenzaron ayer, con una mañana dedicada a los niños. A mediodía, los palenques dieron el pistoletazo de salida a las celebraciones. La banda de gaiteiros Aires animó el pasacalles que discurrió por Cadavedo, Villademoros y Ribón. La música de las gaitas está muy presente en durante la romería. Durante todos los días, hasta el martes, actúan las bandas Lariego (Sariego), Faro (Luarca) y la citada Aires (Valdés). También participarán los grupos de baile El Cabazo (La Caridad), El Espolín (Avilés), Jovellanos (Gijón), Folixa (Carreño) y el grupo local de Cadevedo.
Hoy es el día grande, el momento en el que se concentra una multitud de personas entre romeros, lugareños y turistas en la atalaya del Campo de La Regalina. De hecho, esta fiesta ha sido declarada de interés turístico nacional. El pregón se leerá a las 12.30 horas y, a continuación, se entregará el premio de poesía Fernán Coronas. Como ya es tradición, la Virgen será obsequiada con una ofrenda floral y la danza prima. A las 13.00 horas saldrá la procesión que recorrerá el campo de la Garita. Las danzas y cantos tradicionales asturianos amenizarán el día.





