Luarca y Navia pujan por un puerto en el aire

Ambos concejos luchan por albergar una gran terminal marítima que el Principado no acaba de ver clara

Navia, R. L. MURIAS

¿Navia o Luarca? ¿Problemas técnicos o diferencias políticas? La batalla naval entre los alcaldes de Navia y Valdés está servida. ¿Objetivo? Construir un puerto industrial de gran envergadura que dé cobertura a todo el Occidente, que ahora se ve obligado a derivar gran parte del transporte marítimo a los puertos de Ribadeo y Avilés.

El regidor naviego, Manuel Bedia, reclama al Principado una segunda oportunidad, después del fiasco de los 1.500 millones de las antiguas pesetas tirados al mar en 1998, cuando el Gobierno de Sergio Marqués decidió la construcción de un canal de navegación que resultó inviable, una chapuza que dejó el futuro de muchas de las grandes empresas asentadas en el concejo apostado a una sola carta: Ribadeo.
Mientras Bedia lucha por entrar en la repesca y acusa al Principado de «discriminación política con el concejo», por su negativa a construir un puerto en Navia, Juan Fernández Pereiro, regidor de Valdés, recuerda a su homólogo naviego el origen de las famosas pirámides de «Tutam Bedia» y asegura que Luarca es el enclave ideal para la construcción del puerto.

Aquellos 200 bloques dejaron en entredicho la viabilidad de la construcción de una escollera en la villa y nunca llegaron a asentarse sobre suelo firme porque simplemente no se encontró.

El error pasó factura al entonces consejero de Fomento, Juan José Tielve, y a Bedia, que hizo historia como uno de los promotores del desastre: las moles de hormigón fueron bautizadas en su honor «las pirámides de Tutam Bedia». Tielve se apuntó un tanto en celeridad, pero un fracaso en ejecución.
El dinero público tirado en forma de cubos en la ría dio la razón a los estudios que apuntaban a que la construcción de un puerto de mercancías en Navia era inviable. Pero otras posturas sostienen que la villa tiene derecho a una segunda oportunidad y que aquel error nada tuvo que ver con una infraestructura bien calculada y bien hecha. Sin embargo, ahora Valdés barre para casa y Fernández Pereiro considera que, por «condiciones naturales y tradición, el gran puerto del Occidente debe estar en Luarca».

El Gobierno regional ha desestimado la construcción de un puerto en Navia alegando razones técnicas, aunque el director general de Puertos, Julián Bonet, también argumentó que no existe una «necesidad empresarial urgente». No comparten su opinión tres de las grandes empresas asentadas en Navia, Ence, Agrupalsa y Astilleros Armón, que dan trabajo a casi mil personas. Armón se ve obligada a rematar sus barcos en otros puertos de mayor calado y a limitar sus construcciones a barcos de tamaño medio.
El Gobierno regional se ha comprometido a construir una draga de uso exclusivo para los puertos de Navia y Figueras, pero hasta la fecha sólo la vieja «Nalona» desahoga a estos dos puertos. La situación la resumió el director de Armón, Ramón Fernández, hace un año, al contestar a una pregunta formulada por este diario: ¿ve usted viable la construcción de un puerto en Navia? «Lamentablemente, voy a decir lo mismo hoy que dentro de un año y de veinte: ya no me creo nada».

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